MM: El crítico musical Harold Schönstein escribió cierta vez lo siguiente: “Al escuchar una ópera de Mastropiero se reconocede inmediato la mano del compositor. Por su estilo, por el sentimiento y, sobre todo, porque la música es siempre la misma. El modo que tiene Mastropiero de componer óperas es un verdadero "modus operandi" como los delincuentes famosos. Mejor dicho, como otros delincuentes famosos. Por lo tanto, concluye, su próximo estreno lo comentará el cronista de policiales”. Poco después salió la siguiente crónica de una ópera de Mastropiero, dice así: “Al levantarse el telón comparece el tenor: sexo masculino, contextura mediana y en evidente estado de ebriedad increpa a la soprano: contextura robusta, sexo indefinido y le exije que reanuden su relación. Ella se niega, dando alaridos y gritos desaforados, como si cantara. Ante lo cual, el arriba mencionado, le efectúa un disparo a quemarropa con orificio de entrada en el abdomen y orificio de salida... y orificio de salida. La daminificada se repone de sus heridas y dispuesta a perdonarlo lo estrecha en un fuerte abrazo. El tenor canta un si bemol agudo que, "prima facie", sería un pedido de auxilio”.
Esta escena es, precisamente, la que no vamos a escuchar a continuación, y en cambio, representaremos un fragmento de otra ópera de Mastropiero, pero que como queda dicho, lleva la misma música. Es la escena de Daniel el Seductor, ante la ventana de Juana María del Sagrado Corazón, de su ópera, "La hija de Escipión".
DR: Soy Daniel, el seductor
y a la muy hermosa Juana
vengo a cantarle mi amor
al pie de su ventana
Coro: Date prisa señor, pues al alba despierta su padre
DR: Terminaré antes de que amanezca
Coro: Date prisa señor
DR: De que amaneeeee...
Coro: Date prisa señor
DR: De que amaneeee....
¡Más rápido no puedo!
Coro: Comienza de una vez
DR: Juana, ya sé que es tarde
espero que puedas perdonarme,
asómate casta Juana
asómate a la ventana.
Coro: No te ha escuchado, debes llamar su atención
DR: (gesticulando)
Soy Daniel, el seductor
y he venido a cantarte mi amor
y he venido a cantarte mi amor
¡JUANA!
JM: No que puede escucharte su padre, Escipión
DR: No temo la ira de un anciano
CNC: Es una locura desafiar la prohibición
de cortejar a Juana María del Sagrado Corazón
La más noble, la más pura
La hija de Escipión
DR: No temo a ese viejo cretino
JM: Escipión ganó su fama
luchando contra los infieles y
por eso el pueblo lo
llama Escipión el ase...
DR: No me importa
JM: ... Escipión el ase...
DR: No me interresa
CNC: ¿Qué hacés?
JM: No, si no le interresa, no le interresa...
CNC: Decile!
JM: …el asesino sanguinario.
DR: No me agradaría molestarlo.
CNC: Cántale, ahora es tu oportunidad.
Se ve la sombra de Juana
con toda claridad en la ventana
Coro: Escipión asesinó
a 42 sujetos
por que él consideró
que a su hija le faltaron el respeto.
DR: Soy Daniel, el respetuoso seductor
y he venido a cantarle mi amor.
Adoro su mano-no-no-no-no.
Adoro su pelo-lo-lo-lo-lo.
Adoro su boca... también.
Coro: Su padre ha despertado
CNC: De sólo verlo me aterro
Coro: Finge que eres un perro
DR: Guau, guau, guau...
CNC: La colita, la colia
CLP: Ya se fue…se fue, se fue.
DR: Juana, ya sé que es tarde
Espero que puedas perdonarme
CNC: Escipión algo ha escuchado
Alguna sospecha abriga
Coro: Finge que eres una amiga
DR: Soy tu amiga Leonor
Y he venido a cantarte ¡mi AMOR!
Coro: ¡No!
No lo has engañado, con gesto amenazador
su espada ha desenvainado
Finge que eres un ave
Canta como el cuclillo
DR: ¿El qué?
Coro: El cuclillo
DR: clu, clu, clu…nunca vi un cuclillo
Coro: La grulla, el estornino.
DR: Guau, guau
Coro: No, algún ave.
DR: ¿La gallina es una ave?
co coco coco la gallina canta coco coco, coco...
(Entra MM: Escipión con una espada)
DR: Cómo le va. ¿Cómo le va Don Escipión? ¡Qué bonito pijama! ¡Qué elegante se lo ve! Parece la sota de espadas ¿Qué anda haciendo por aquí a esta hora de la noche?
MM: Cazando gallinas
¡Te mataré, gallina!
DR: Guau, miuau, muuuu!!!....
MM: Sólo un príncipe puede pretender
a Juana María del Sagrado Corazón
La más noble, la más pura
La hija de Escipión.
DR: Usted no entiende mi situación,
tenía una ilusión, ingenua y sincera.
Ansiaba estar con ella, un momento, aunque sólo fuera
pero ahora comprendo que era una quimera.
MM: Tu sinceridad me ha conmovido
nunca me engaño con la gente.
Veo que eres de sangre noble
y además honesto y valiente,
por mi fé tendrás lo que has pedido...
DR: Y yo, ¿qué he pedido?
MM: Juana será tu esposa
DR: Vea, Don Escipión, yo no soy noble
MM: El dinero también da nobleza
DR: Pero yo soy muy pobre y mi familia también. Son años que arrastramos esta penosa situación económica que nos embarga, desde chico ya tuve que salir a trabajar... ¡Pera, tomate, lluvia! A veces me equivocaba también.
MM: Me gusta tu franqueza.
Te casarás con Juana,
de mi decisión me fío.
Tendréis una boda cristiana
DR: Hay algo más, soy judío
MM: Quien no escucha ni dialoga tiene
el corazón vacío,
casaos en la sinagoga,
pero que no vaya ni un judío
DR: Pero si voy yo...
MM: Ni peros ni objeciones
Yo también he sido joven
y entiendo que cuando se ama
no debe haber, no debe haber, no debe haber
condicio-o-o-o…(que nota más grave) ....
No debe haber condiciones cuando hay amor.
DR: Pero entonces ¿consentís nuestra relación?
MM: Sí
DR: ¿Sin condiciones?
MM: Ajá
DR: ¿Y puedo terminar mi canción?
MM: Oh, harás que me emocione.
DR: Juana, ya sé que es tarde
espero que puedas perdonarme,
cada noche que pasamos en tu lecho es maravillosa
Pero hoy no podré quedarme
porque me espera mi esposa.
MM: Hija, estoy indignado
¿Es ésto lo que has aprendido,
de todo lo que te he enseñado?
No me importa que sean judíos
No me importa que sean pobres
¡Lo que me indigna es que no les cobres!